"Lo que más me motiva es contar historias"

La actriz alboloteña, Yasmina Álvarez, nos cuenta su trayectoria y el momento que vive actualmente el mundo del teatro y las artes

Pepe Vaquero  |  25 de septiembre de 2020
La actriz alboloteña en una fotografía de estudio.
La actriz alboloteña en una fotografía de estudio.

Yasmina Álvarez, actriz, profesora, directora y dramaturga nacida y criada en Albolote, marchó a Madrid hace ocho años y vuelve a Albolote empujada por la ola 2020. Compaginó siempre las artes escénicas con otras prácticas como el Reiki, Chi Kung o Risoterapia. En Granada, trabajó durante ocho años con Raquel Vaquero en teatro Albolote y teatro Peligros. Ya en Madrid, realizó su formación actoral en Estudio Recabarren, donde ahora es profesora de Expresión Corporal. Además, asistió a diversos seminarios con Corazza, Andrés Lima, Natalia Mateo, Julio Escalada, Eva Lesmes, entre otros profesionales del sector.

A sus 29 años su curriculum es envidiable. Una alboloteña enamorada y volcada totalmente en las artes escénicas. Ha actuado en obras como ‘El Nacional’, ‘Lady Macbeth’, ‘Creo en Dios’ o ‘El sueño de una noche de verano’. Protagonizó el cortometraje ‘Llámame Ana’ de Olalla Rodriguez, que quedó finalista en el festival Rueda con Rueda del Seminci de Valladolid. Pasó a formar parte de la Compañía Recabarren como directora de ‘¿Y si yo me convirtiera en Pez Luna?’, sobre textos de Federico García Lorca, junto a Luis Ortiz-Abreu. Posteriormente como actriz en ‘La Lección’ de Ionesco, que tras la gira estuvo programada dos temporadas en Teatro Lara. En 2019 estuvo de gira nacional e internacional con la compañía Sennsa Teatro Laboratorio con las obras ‘Dead Hamlet’ y ‘Las Bacantes’. Teatro físico y danza basado en las prácticas grotowskianas. De vuelta en Madrid, justo antes de la crisis sanitaria, estrenó como protagonista ‘La mujer del año’, una producción de teatro musical de Ocytour y MariaLaCartelera. Yasmina admite que con toda esa experiencia a su espalda le cuesta presentarse sólo como actriz. “Han pasado los años y he ido abriendo el abanico dentro de la profesión titiritera. Me siento plena actuando, pero también dirigiendo, adaptando obras, montándolas, escribiendo, dando clase, etc.”

La mujer del año y Onyria Producciones
El pasado 6 de marzo estrenó como actriz ‘La mujer del año’. Como era de esperar la gira fue anulada a consecuencia de la pandemia, aunque Yasmina nos cuenta que se han conseguido salvar dos funciones en Castilla la Mancha para este agosto, reconvirtiendo la obra para hacerla en exterior y con la vista puesta en la evolución del virus. “La premisa era que fuese una obra musical y que tratase sobre el machismo”, apunta Yasmina Álvarez. “Se optó por contar la historia; esta vez, de una pareja joven. Se ha enfocado más en los “micromachismos”, digamos que en los restos de parte de una cultura que aún perdura cual lacra”. ‘La mujer del año’ cuenta la historia de una fotógrafa, Julia, que se prepara para recibir esa noche el premio por su trabajo. Está triunfando profesionalmente, pero hay algo que no marcha, que no le permite ser. “Los personajes creo que son los que eligen al actor, quizá debía aprender alguna que otra lección”, añade Yasmina.
De este equipo, nace durante el confinamiento la compañía Onyria Producciones, que ahora dirige y pone en marcha junto con el círculo de creativos de manera telemática desde Albolote. Definida por ella misma como “unos oníricos, soñadores que se movilizan para plasmar sus mundos escénicamente, compartirlos.” Anuncia que ya tienen en el horno una obra infantil, otra sobre temática LGTBI, visitas teatralizadas, pasacalles, cursos.

 

Enamorada de las artes
“Pequeña de tres hermanas, me tocó ser la payasa”, recuerda. “De niña me gustaba viajar a otros mundos y escuchar a mi yaya María, gran escritora anónima y contadora de crónicas. En el cole descubrí lo que era el teatro y me hechizó. Normalmente escribo o pinto o aparece una idea cuando algo me toca alguna emoción, con el desamor tengo todo un filón creativo. Unas veces son duelos que no encuentran otra forma de sanar más que explotando a través del arte, otras son menos trágicas como la muerte de un gorrión que intenté salvar sin ser Dios o una noche de insomnio por rellenar, que depende de cómo me pille o cómo esté la luna de bonita, pues el papel coge tintes para un lado u otro. Así he combinado a lo largo de los años fantasía y realidad”, explica.
A la pregunta de cuál es la faceta artística en la que se siente más cómoda, Yasmina Álvarez contesta muy segura que sus facetas son muy diferentes y que todas le resultan atractivas. “Ahora ando fusionando; tras varios “darme cuenta”, diferentes facetas artísticas que ya tocaba por separado”, explica. “No sólo escribo por placer y lo guardo en un cajón oscuro, ahora me atrevo a publicar e incluso guionizo para teatro, ya no comienzo un trabajo actoral desde el texto, sino que abro mi laboratorio e intento aplicar las herramientas que he ido adquiriendo, las comparto en mis clases... Me estoy encontrando muy cómoda sentando a la mesa a todas mis partes artísticas. Lo que más me motiva, contar historias.”

Duro golpe
Yasmina Álvarez habla del teatro, más bien del golpe fuerte que ha recibido por las circunstancias que todos sabemos. “Algunas empresas han podido resistir de momento, otras no, las más humildes echaron persiana esperando ver las aguas calmadas, hay un gran interrogante en el horizonte que se llama 2020. A muchos nos va bien la fantasía y personalmente creo que es algo que funciona, lo llevamos en nuestro ADN, está en la historia. Ante la incertidumbre, danzamos alrededor de hogueras y nos aferramos a la música, a lo manual, a contar historias. En este siglo también, los artistas, los niños, todos. El pueblo en casa parándose desconcertado y calmándose con humor y ficción. Tenemos una muy buena capacidad de adaptación, saldremos de esta y de todas”.

Su Albolote
Yasmina vive en Madrid pero echa de menos el pueblo que le vio nacer. “Albolote es mi pueblo, nací y me crié aquí, entre estas calles y vecinos, es raíz pura. Ha crecido mucho, pero aún con mascarilla algún brazo se levanta para saludarme y eso es estar en casa. Venir aquí es volver al nido, toco pared y celebro la vida con familia y amigos, (no suelo perderme unas fiestas de Albolote o una tardebuena.) Este verano está siendo en petit comité, pero me consuela paseármelo entero por las noches, sentir Albolote vivo”.

El ahora
En estas noches de verano, está inmersa en su ópera prima, ‘Botellas de la Mar’. “No me gusta airear demasiado antes de dar el pistoletazo de salida a una producción, pero sí contaré que parte del trabajo está basado en una novela que comencé a escribir hace años, que estoy en busca de un maravilloso libro de refranes y chascarrillos de un vecino del pueblo, Pepe García, asomándome a la Mitología Griega, a la Historia del Teatro”. “No sé cuándo podré ponerla en pie, empezó como algo muy personal y me ha permitido estar activa tantas semanas de incógnitas y confinamiento, para mí es un placer, mi laboratorio. De estrenarla, sería contando con el equipo artístico que tengo en mente, para que la mejoren con su arte y sumen a mi producto. Piano, piano, eso me digo estos meses”.
“Ahora estoy aquí, en casa”.

 

Noticias relacionadas
09/11/2022 | Javier Palma

El concejal de Deportes ha señalado que "en esta legislatura nos marcamos el reto de mejorar todas las instalaciones deportivas del municipio"

14/10/2022 | Javier Palma

El portero del FC Cubillas resta importancia a las tres derrotas iniciales y confía en "cambiar la dinámica"