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Educación

420 escolares sin servicio de comedor

Los cuatro colegios públicos de Albolote se han visto afectados por la renuncia de la empresa adjudicataria

Javier Milena | 11 de septiembre de 2020
Vista parcial del comedor del Colegio Lucilo Carvajal de Albolote, uno de los afectados por la quiebra de la empresas adjudicataria.
Vista parcial del comedor del Colegio Lucilo Carvajal de Albolote, uno de los afectados por la quiebra de la empresas adjudicataria.

La súbita interrupción del comedor escolar un día antes del inicio del curso escolar por la renuncia al servicio de la empresa adjudicataria (Perea-Rojas), ha dejado en el dique seco el servicio de comedor escolar en casi una veintena de centros educativos de la provincia, entre ellos los cuatros colegios públicos de Albolote, Tínar, Abadía, La Casita y San Isidro Labrador de El Chaparral.

En estos cuatro centros de la localidad la incidencia afecta a más de 400 usuarios cuyas familias se han quedado de momento sin este servicio esencial para la conciliación familiar en el recién iniciado curso escolar

Los equipos directivos tuvieron conocimiento de esta incidencia horas antes del inicio del curso, y de momento, según ha podido saber Albolote Información, no han recibido noticia alguna acerca de cuándo se podrá restablecer el servicio. “Desde la administración se nos ha comunicado que se está trabajando en restablecer el servicio, pero que hay unos plazos administrativos que llevan su tiempo”, ha indicado uno de los directores consultado por esta redacción. Se prevé en el mejor de los casos que la suspensión dure al menos 10 díez e incluso algunas fuentes hablan de primeros de octubre como fecha más probable para su restablecimiento.

En declaraciones a la prensa provincial la delegada de Educación, Ana Berrocal, señaló ayer que se trata de una “situación excepcional” y que “se están estableciendo los mecanismos para dar respuestas inmediata”.

Mientras llega la solución, la realidad es que el servicio ha quedado en suspenso 'sine díe', con el consiguiente quebradero de cabeza para la conciliación de las familias. La suspensión afecta a 160 usuarios en el Tínar; 116 en El Chaparral; 86 en Abadía y 60 en el Lucilo Carvajal ‘La Casita’. Echando números, son 422 escolares de un censo total de casi 2.000 alumnos, es decir, uno de cada cinco escolares de Infantil y Primaria de Albolote está afectado, lo que da una idea de la dimensión del problema.

Aulas de espera

En esta situación de emergencia las aulas de espera emergen como un posible remedio provisional al problema. En las últimas horas el interés de las familias por este servicio de 'ludoespera' ha disparado la demanda, lo que también ha acarreado problemas de viabilidad a alguna de ellas. Es el caso del CEIP Abadía, un centro pionero en este servicio, gestionado a través de su AMPA desde hace ya un par de años, que se ha visto obligado a suspenderlo “por seguridad” ya que no dispone de los recursos suficientes para atender la creciente demanda. “La hemos suspendido porque no podemos dar cabida a todo el alumnado". "En las últimas horas han sido numerosas las familias interesadas en apuntarse y este es un servicio que está pensado para 10 ó 15 alumnos y no podemos dar cabida al aluvión de solicitudes que estamos recibiendo”, explica su director, Gonzalo Sánchez. La presidenta de la AMPA, Esmeralda Padial, explica que con esa elevada demanda “no se puede mantener la seguridad” y señala que están buscando otras opciones para seguir adelante con el servicio en “cuanto se pueda garantizar un entorno seguro para el alumnado”.

En el caso del CEIP Tínar, su AMPA, había solicitado iniciar este año el servicio de ‘ludoespera’ a partir de octubre, si bien, teniendo en cuenta la situación actual, han decido adelantarlo al próximo 21 de septiembre. “Queríamos haberlo adelantado al día 15, pero hemos tenido que hacer una nueva tramitación ante la Junta de Andalucía y no podremos empezar hasta el día 21”, ha indicado su presidenta, Lidia Rubio, quien afirma que la AMPA del Tínar ya ha buscado una empresa para la prestación del servicio y confía en poder echar una mano en la conciliación de las familias a partir de esa fecha mientras se restablece el servicio de comedor. Esta AMPA está a la espera de la autorización de la Junta.