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CULTURA

Albolote en sepia

El pintor alboloteño Rodri inaugura su exposición ‘Tiempo de Silencio’, una colección muy personal sobre las gentes y acontecimientos del Albolote de los años 40, 50 y 60

Pepe Vaquero | 6 de julio de 2018
El pintor Rodri frente al cuadro El Pantano, que se expone en la Casa de la Cultura.
El pintor Rodri frente al cuadro El Pantano, que se expone en la Casa de la Cultura.

La esperada nueva colección del pintor alboloteño Francisco Rodríguez ‘Rodri’ ya se puede contemplar en la sala de exposiciones de la Casa de la Cultura. Y no ha dejado indiferente a nadie, como dijo en su día la concejala de Cultura, Montserrat Bailón. El sepia, el gris o el amarillo del tranvía se tiñen al mismo tiempo de recuerdos y añoranzas. “Es mi exposición más personal, dedicada a mi pueblo, a sus gentes y a mis padres”, dice el artista, que ha pasado dos años encerrado en su estudio para plasmar en los lienzos -la mayoría de gran formato- el alma de un pueblo a lo largo de tres décadas.

Una de las imágenes que más sorprende al espectador es la del asolador terremoto de 1956 y las tiendas de campaña donde muchos vecinos tuvieron que refugiarse. Uno de los cuadros más emblemáticos de la muestra. “Yo tenía 6 años cuando dio el terremoto y mis recuerdos comienzan a partir de ese suceso, no recuerdo los años anteriores”, asegura Rodri, que mira con un cierto aire de tristeza y nerviosismo la imagen.

Muestra definitiva

Hace dos años Rodri sorprendía a sus seguidores con una muestra monográfica de Venecia y su entorno, a pesar de que el artista aún no conoce la ciudad italiana. Ahora, da un giro a su pintura y la hace más audaz, mucho más suelta y libre. “En vez de hacer el dibujo inicial con lápiz lo he hecho a pincel y eso me ha dado más libertad y expresión”, cuenta el artista en la sala de muestras mientras mucha gente se apelotona para descubrir la colección.

Regreso al Albolote del ayer

22 cuadros que recorren una etapa del pueblo en sepia. Con su Plaza y su Ayuntamiento, su Iglesia y un perro famélico que da idea de la penuria de aquellos años. Unas mujeres que están en la calle de al lado que cosen y hablan de sus cosas; más arriba, un grupo de niños juegan en el recreo del colegio y otro grupo sujeta una cabrilla; el barbero ambulante, Rara, que trasquila un cogote con una mala herramienta, al tiempo que se detiene el camión de Manolico el de la berza. Ese día llovió tanto que se inundó la calle Granada sembrando el miedo y el caos. Mientras en una casa de la zona alta del pueblo una mujer ‘Sola’ abraza como nadie lo haría a sus dos hijos pequeños, mientras la mayor le echa su brazo por encima. “La maternidad es un cuadro precioso, es el sentir de una madre, llena de cariño y cierto miedo a la vez” explica el pintor. La crudeza del hambre y la cola de vecinos para poder comer en una acera de centro del pueblo, soportando frío y penuria... ‘La espera’ a veces se hace insoportable.

Al fondo se oyen ‘marranos’ que chillan en la matanza mientras en una casa de al lado un grupo de hombres reconstruye un tejado de un edificio que fue casi devastado en el terremoto de la semana pasada.

 Pero ya en los años 60, los domingos eran para disfrutar en el pantano. Un día de campo en el 600 con la familia y los niños... bueno, una niña con su comba que observa a los mayores. Y así Rodri sigue contando historias en las que aparecen también sus padres. “Esta exposición es también para ellos, que vivieron todo esto y pasaron una época muy dura”, reconoce Rodri.

Presentación

El pasado 5 de julio se inauguraba la muestra que se extenderá hasta el 5 de agosto y que ha sido la antesala de las próximas Fiestas Populares. El pintor agradeció ante un numeroso público el esfuerzo del Ayuntamiento para organizar la exposición y dio las gracias a los vecinos por acudir a la inauguración. Al mismo tiempo, se ha editado un catálogo con todos los cuadros expuestos y con semblanzas escritores y poetas de Albolote como Antonio Carvajal, José Moreno Arenas, Emilio Ballesteros, José Antonio Ramírez Milena y Constanza González Ferrer, que recitó el poema ‘Primer recuerdo del pintor”.